DÓNDE SITUAR TU BONSÁI

A veces parece imposible proporcionar a tus árboles exactamente las condiciones adecuadas para mantenerlos sanos y felices sobretodo porque en cualquier jardín se pueden encontrar diferentes micro climas dentro de sus límites. En los patios, pueden esconderse incluso zonas con escarcha. Un patio azotado por el viento puede albergar rincones escarchados, y uno a pleno sol puede tener algún lugar fresco, húmedo y oscuro. Aquí te describimos como puedes controlar estos elementos y dar a tus árboles lo que verdaderamente necesitan.

Dado que las condiciones de la mayoría de nosotros incluyen especies que requieren una amplia variedad de condiciones, ¿cómo los podemos acomodar sin gastar mucho tiempo y dinero creando microclimas individuales? Bueno, la mayoría de jardines ya tiene diferentes microclimas que podemos aprovechar.

Hay cinco elementos que debemos tener en cuenta, y todos ellos están relacionados entre ellos. Estos elementos son: el sol, temperatura, sombra, humedad y aire. Vamos a ver cómo, en un jardín cualquiera, podemos encontrar formulas para influir sobre estos elementos.

Este es, probablemente, el más olvidado de todos los factores necesarios para tener un bonsai saludable. Una ventilación insuficiente hace que la eficiencia de la fotosíntesis se reduzca, y que enfermedades como el añublo, puntos negros y otras, sobre todo fúngicas, aparezcan con frecuencia. Todos los espacios abiertos tienen un cierto grado de ventilación, pero en un día húmedo, sin aire, la ventilación se reduce en todos los lugares. Es muy poco factible crear una zona con un incremento artificial de la aireación, pero si que es posible utilizar áreas que minimicen la reducción de la aireación en condiciones desfavorables.

Colocar una malla por encima de los bancos de tus bonsai proporciona sombra, pero no debe obstruir la aireación.

Muchas especies agradecen el sol directo sobre sus hojas, pero no a todas les gusta el sol abrasador y el aire seco que origina este tipo de exposición solar. Un suelo de color claro reflejará algunos de los rayos de sol hacia él envés del follaje de los árboles, pero también reflejará una buena cantidad de calor emitido. Las superficies claras, de color gris o blanco reflejan muchos de los rayos del sol y, por supuesto, el calor. Esta circunstancia se agrava, si el material sobre el que está situado el bonsai es de piedra.

El peor lugar para colocar tu árbol es directamente encima de una superficie pavimentada, asfaltada o de hormigón. El hormigón no solamente lo calentaría, sino que emitiría una gran cantidad de calor hacia la parte inferior del árbol. Ningún árbol puede ser feliz en tales condiciones.

A menudo se usa la grava como cubierta de la superficie con propósitos estéticos, pero en contra de lo que muchos pensamos, la grava hace muy poco o nada por incrementar la humedad local, ni refleja una cantidad significante de los rayos solares – la superficie desigual difunde la luz  el calor.

La situación ideal para los árboles amantes del sol es encima de postes individuales encima de la hierba. El sol llegará a todas sus hojas, pero prácticamente no hay calor reflejado de abajo hacia arriba. Al contrario, la constante transpiración del césped puede mantener el ambiente de alrededor de los árboles más húmedo y fresco.

Hay muchos mitos sobre incrementar la humedad. Se podría pensar que pulverizar los árboles unas cuantas veces al día consigue aumentar la humedad, pero no es así. Las hojas se humedecen y se secan. Durante el breve periodo de tiempo en que las hojas se están secando, la humedad local aumentará ligeramente, pero un minuto después las condiciones vuelven a ser las de antes.

Otro mito es creer que colocar recipientes con agua, o incluso estanques, cerca de tus árboles aumentará la humedad. Bueno, en un día perfecto de verano, esto puede tener efecto marginal, pero la más suave brisa se llevará volando la humedad tan pronto como se evapora de su fuente. Sin embargo, hay una solución que podemos encontrar en casi cualquier jardín, o que podemos crear fácilmente si todavía no existe. Te habrás dado cuenta de que el aire es mucho más fresco cuando está cerca de vegetación exuberante. Esto es debido a que las hojas están constantemente transpirando – emiten vapor de agua. Este proceso desprende mucha cantidad de humedad, si lo comparamos con la evaporación de la superficie de un estanque. Así que, si rodeas tus bonsáis con plantas que poseen grandes hojas (los transpiradores más prolíficos), crearas una zona localizada de humedad considerablemente elevada.

Otra cosa que ustedes pueden hacer, en este sentido, es coger el hábito de empapar todos los bancos, el suelo y los alrededores cada vez que riegas. Esto tendrá un efecto transitorio, que puede durar una hora o dos, pero es mejor que nada.

Un jardín en el noroeste estará más sombreado y más húmedo que un jardín en el sureste. Pero incluso dos jardines vecinos pueden tener diferentes condiciones de cultivo.

A los pinos, por ejemplo, les encanta estar al sol, incluso cerca de una pared para que se reflejen los rayos del sol. Los arces japoneses son por naturaleza árboles de los márgenes de los bosques, y prefieren la semi-sombra y un aire más húmedo. Algunas especies, como el alerce y el haya adoran, en su estado natural, el sol, pero lo odian cuando crecen en tiestos.

Como el sol, la sombra puede darse en diferentes intensidades. La mayoría de árboles responden bien a, ese punto de máxima luz, pero mínimo sol directo. Bien, la luz es esencial para los árboles, por eso: “sol directo no” no significa “sombra”.

En un día un poco nublado, hay más que suficiente luz para permitir que las plantas fotosinteticen y crezcan tan bien como si estuvieran a pleno sol. (Incluso en un día muy nublado, las plantas pueden funcionar perfectamente bien.) Pero en un día nublado, no hay sol directo, de modo que los problemas asociados al sol directo (hojas quemadas, …) no ocurrirán. Estas condiciones pueden reproducirse en nuestros jardines de varias maneras.

En primer lugar, tal vez puedas encontrar un sitio en el norte o noroeste de un edificio, donde el sol nunca llega, pero el cielo que hay por encima no es oscuro. Para una mejor iluminación, los árboles necesitarían estar, como mínimo, a dos metros de la pared del edificio. En segundo lugar, la luz solar filtrada por las hojas de árboles como el abedul o la pseudoacasia es excelente para casi todas las especies. No es recomendable situar tu bonsai directamente bajo las ramas de un árbol grande; pues caen excrementos de pájaros, taninos u organismos patógenos, arrastrados por la lluvia.

Sitúalo en el norte o noroeste del árbol, justo en el límite en el que ya no pueda caer nada de sus ramas; este es el lugar ideal.

Por último, si no dispones de nada de lo comentado anteriormente, puedes montar un sombreado. Los listones de madera no son, necesariamente, el mejor modo de proporcionar “buena luz sin sol directo”; aún con ellos, se quemarán tus árboles. Por qué? Porque los listones crean áreas alternadas de sombra absoluta y sol directo (suficiente como para causar daño). Es mucho mejor usar una malla o red. Como los agujeros son pequeños, la malla puede estar cerca – hasta 20 cm de las hojas – y todavía producir penumbra – o luz solar filtrada. La malla refleja hacia abajo cualquier luz del ambiente.

Consejos sobre donde colocar tu bonsai.

Para asegurar la mayor circulación del aire posible, alrededor de tu bonsai, sigue estos simples principios.

  • No coloques los tiestos directamente en el suelo.
  • No los sitúes cerca de un muro o valla – principalmente en la esquina.
  • No pongas tus árboles tan cerca los unos de los otros que las hojas casi se toquen
  • Deja un espacio amplio alrededor de cada ejemplar, incluyendo arriba y abajo
  • Usa bancos hechos con tablas de madera, separadas.

 

Conclusión

Ningún jardín es perfecto para todos los árboles y a todas horas, pero comprendiendo los requerimientos de cada especie, y sabiendo como puedes crear las condiciones que se acerquen más a su estado ideal, podrás colaborar a que tus árboles permanezcan sanos y vigorosos.